TIEMPOS DEL MUNDO

viernes, 19 de enero de 2018

EL TAPIZ DE BAYEUX: Un invaluable testigo de la historia

El Tapiz de Bayeux es una obra de casi mil años de antigüedad. Se calcula que fue realizado entre 1066 (año de la conquista de Inglaterra por parte de los normandos) y 1082. Se exhibe en la ciudad de Bayeux y nunca salió de Francia. Hasta ahora, que Emmanuel Macron anunció su préstamo a Gran Bretaña, 24 horas antes de su encuentro con la primera ministra británica Theresa May, quien celebró el gesto de su colega francés y adelantó que “nos aseguraremos de que lo vea la mayor cantidad de gente posible". Si bien desde ya todas las miradas se posan en el tapiz, el gobierno de Macron aclaró que recién llegaría a Gran Bretaña en 2020 luego de unos necesarios "trabajos de restauración" para su traslado, según voceros del Palacio del Elíseo. “Es un extraordinario movimiento diplomático del presidente de Francia y un fantástico gesto de buena voluntad de parte de uno de nuestros aliados más cercanos”, aseguró Tom Tugendhat, presidente del comité de Asuntos Exteriores del parlamento inglés. “Es una oportunidad fantástica para que los británicos vean una de las obras fundamentales de nuestra historia nacional”, agregó. El tapiz tiene 70 metros de largo por 50 centímetros de ancho, se encuentra expuesto en la ciudad normanda de Bayeux y cada año convoca a 400 mil visitantes. A lo largo de su bordado se cuenta la gesta normanda que concluyó en 1066 con la batalla de Hastings, el combate que le permitió el control de la isla a Guillermo el Conquistador quien se lo arrebato a los sajones, un hecho fundacional en la historia del Reino Unido. Fue el comienzo de la monarquía, un sistema que, diez siglos más tarde mantiene en el trono a Isabel II, la heredera de un reinado que se inició con Guillermo y que completaron otros cuarenta reyes. Las costumbres, las leyes y la arquitectura cambiaron para siempre a partir de la batalla de Hastings. “Es muy simbólico para Francia y tal vez inclusive más para el Reino Unido”, subrayaron los voceros del gobierno de Macron. Sin embargo, los historiadores no se ponen de acuerdo sobre el origen del tapiz. Mientras algunos sostienen que se hizo en Francia y siempre estuvo allí, otros abonan la teoría de que el bordado se realizó en Kent. Para los británicos es ni más ni menos que el relato de cómo nació su nación. La obra incluso incorporó la aparición del cometa Halley durante la campaña del Conquistador. El gesto del presidente galo se produce no sólo a horas de su encuentro con May sino también en pleno debate del Brexit. Antes de su elección, y en privado, Macron se mostró contrario a la salida del Reino Unido de la Unión Europea, a pesar de lo cual se propone mantener una buena relación con Londres, a catorce meses de que se consume la desconexión, prevista para el 19 de marzo del 2019. Una separación que será historia cuando la obra medieval cruce el Canal de la Mancha… pero no en plan de conquista.

viernes, 12 de enero de 2018

HARBIN: La increíble ciudad de hielo y luces de China

Como es habitual por estas fechas, el Festival de Hielo y Nieve de Harbin ha abierto su trigésimo cuarta edición en China con esculturas talladas en hielo, y diversas actuaciones interactivas de temática invernal repartidas en unos 800.000 metros cuadrados. El festival consiste principalmente en tres parques temáticos: el Island International Snow Sculpture Art Expo es un parque temático para las esculturas de nieve, el Zhanglin Park es un parque temático para las estructuras iluminadas, y el Harbin Ice and Snow World es un parque temático para las esculturas, espectáculos, edificios de hielo iluminado y todo tipo de actividades. Como sabéis. Harbin es la capital de la provincia de Heilongjiang, la más septentrional del país en la frontera con Rusia y recibe cada invierno a más de un millón de turistas, atraídos por estas espectaculares estatuas. El evento se celebra desde 1963, aunque fue interrumpido varios años durante la Revolución Cultural. Desde que se reanudó en 1985, esta atracción suele atraer a millones de visitantes, y este año, presentará hasta 2.000 esculturas, cifra récord en su trayectoria. Para construir todas las estructuras que componen este museo helado se han utilizado alrededor de 180.000 metros cúbicos de hielo y 150.000 de nieve. En esta edición, el tema central de las estructuras será “Jardín de nieve en flor, fantástico mundo”, y los turistas podrán disfrutar de colosales estatuas de agua congelada y nieve con forma de templos, pagodas, palacios o budas. El Festival de Harbin entró en el libro Guinness en el año 2007, al presentar la escultura de nieve más grande del mundo: 250 metros de longitud y un volumen de 13.000 metros cúbicos de nieve, la cual constaba de dos partes; en una aparecían las Cataratas del Niágara y en la otra, el Estrecho de Bering. Para tallar los bloques gigantescos de hielo de la superficie del río Shongua y darles formas se utilizan básicamente motosierras; pero también, picos de hielos y otras herramientas. Últimamente, se usa agua desionizada para conseguir esculturas de mayor transparencia. La máxima espectacularidad se alcanza con el uso de luces multicolor. El festival, considerado uno de los más grandes del mundo, dura tres meses, pero las esculturas permanecerán en el lugar hasta que el clima lo permita.

viernes, 5 de enero de 2018

EL ZOROASTRISMO: Una milenaria religión que perdura a través del tiempo

Considerada la religión oficial del Imperio Persa y basada en las enseñanzas del profeta Zoroastro (Zaratustra), nació entre el siglo IX y X a.C. y es una de las religiones vivas más antiguas. Practicada también en otras regiones habitadas por los antiguos persas (como por ejemplo, Afganistán, Tayikistán, la India Occidental y gran parte de Asia Central), el zoroastrismo es hoy una religión minoritaria en el actual Irán, y cuenta con unos 300,000 seguidores en todo el mundo. Rinden culto al fuego y al Sol (gran bola de fuego), que representa la energía del creador. Es por ello que normalmente rezan frente a una fuente de luz. Es importante recalcar que no adoran al fuego en sí sino que es un símbolo de la divinidad. Cuando fallecen, los miembros del zoroastrismo son llevados hasta las llamadas Torres del Silencio, alejadas de la ciudad. En lo alto de esa gran estructura de piedra y forma circular se colocan los cadáveres en circunferencia para que los buitres y demás aves carroñeras porten los restos humanos hacia el Sol. Como sabéis, el zoroastrismo - también llamado mazdeísmo - surge como una reforma del politeísmo que existía en la región del Turquestán. Zoroastro introdujo sus enseñanzas como un profeta que innovaba sobre los conocimientos que ya existían. Su doctrina se centra en las cuestiones relativas a la naturaleza espiritual y moral del hombre y trata de explicar la condición humana, así como el encuentro del bien y el mal. Aunque ha sido descrito en ocasiones como dualismo, el zoroastrismo enseña una doctrina que trata de resolver el problema del mal. Una importante afirmación radica en que el hombre posee la libertad de elección moral. De este modo la predestinación es rechazada, ya que los hombres son responsables de su realidad y deben actuar para cambiarla. La recompensa, el castigo, la felicidad… dependen de cómo las personas vivan su vida. La moral zoroastrista se resume en la frase: "buenos pensamientos, buenas palabras, buenos actos". Esta religión reconoce a Ahura Mazda (el señor de la sabiduría) como el único creador increado de todo, es el comienzo y el fin, el que no puede ser visto, el eterno, el puro y la única verdad. La creación de Ahura Mazda es la antítesis del caos. Todo el universo, incluida la humanidad, está implicado en este conflicto entre el orden y el caos. Es así como en la tradición zoroastrista el mal es representado por Angra Mainyu (el principio destructivo). Por otra parte existe el concepto de Ley Eterna (Daena), cuyo orden ha sido revelado a la humanidad, es el orden correcto del universo, el cual debe seguir la humanidad, sería una especie de camino santo. Esta Ley Eterna no se debe confundir con el principio de asha, la ley que rige todo el universo, todo lo observable por ejemplo la salida o puesta de sol. Cabe destacar que los zoroastristas no permiten la conversión de las personas ajenas a la religión, un tema que genera polémica entre los propios seguidores. El principal problema es la consanguineidad. Al ser una religión restrictiva, están muy limitados en su crecimiento. Los persas abrazaron el zoroastrismo como religión del Imperio en el periodo aqueménida, culminando su expansión durante la dinastía sasánida (226-651 d. C.), convirtiéndose Persia en la gran enemiga de Roma y posteriormente de Bizancio, con quienes se enfrentaron en largas y costosas guerras que a la larga la debilitaron, posibilitando su conquista por parte de los musulmanes en el siglo VII, quienes impusieron el Islam en todo el territorio, forzando a los seguidores de Zoroastro a partir al exilio - especialmente a la India, donde sus descendientes, conocidos como los Parsis, fundaron Bombay, convertida en la capital mundial del zoroastrismo - o refugiarse en las montañas. Perseguidos implacablemente debido a su fe, no pudieron sin embargo, ser doblegados. En el siglo XX otra dinastía, la Pahlevi, fomentó su renacimiento como religión para un nuevo Estado llamado Irán, pero este periodo fue breve: en 1979, otra revolución impuso la República Islámica y volvieron a la clandestinidad. Con el tiempo se levantaron ciertas prohibiciones y sus seguidores pudieron volver a practicarla, aunque con muchas restricciones. Si bien actualmente es una religión reconocida en la República Islámica de Irán, sufren de discriminación diaria, intimidación e incluso acoso por parte las facciones más rigoristas del Islam chiíta bajo acusaciones de que “amenazan la seguridad nacional y corrompen los valores de la Revolución islámica”. Los zoroastrianos en Irán, cuyo censo oscila entre los 25.000 y los 90.000 habitantes, viven en su mayoría en los alrededores de Yazd y Kerman (centro). Oficialmente, junto con los cristianos armenios y caldeos asirios, son una minoría religiosa protegida por la Constitución iraní, con representación parlamentaria garantizada, pero en la práctica, tienen vetado el acceso a altos cargos del gobierno y las fuerzas armadas, y muchos zoroastrianos denuncian presiones para cambiar su religión. Las montañas de Persépolis recuerdan a su vez el glorioso pasado del imperio persa de la dinastía aqueménida, levantado sobre el zoroastrismo y cuya iconografía del sol alado del Zoroastro -farohar- impregna todo lo iraní. Sus lugares de culto como los Templos de Fuego, entre ellos el ubicado en Yazd, incluido en julio en la lista de Patrimonio Mundial de la UNESCO, son gestionados hoy en día por sus sacerdotes, los “mobeds”, y la Sociedad de Zoroastrianos en Irán, quienes buscan conservar sus tradiciones y ofrecer al visitante un auténtico acercamiento a la cultura persa y zoroastriana.

viernes, 29 de diciembre de 2017

EL CONCIERTO DE AÑO NUEVO DE LA ORQUESTA FILARMONICA DE VIENA: Un espectáculo que cumple 77 años de creación

Se aproxima un nuevo año y el mundo se prepara otra vez para girar con los valses vieneses. Como sabéis, el Concierto de Año Nuevo de la Filarmónica de Viena congrega cada año a millones de espectadores en todo el mundo, en torno a la música de la familia Strauss. En la Sala Dorada del Musikverein vienés, la orquesta más prestigiosa del mundo interpreta valses, polcas y marchas de Johann Strauss y de sus hijos Josef, Eduard y Johann Jr. Una glorificación de la música austríaca que concibió el director vienés Clemens Krauss en tiempos en que Austria pertenecía al III Reich y que, con el paso del tiempo, se ha ido abriendo a autores y directores. Hace 30 años, el concierto cobró una nueva dimensión, al establecer los músicos de la Filarmónica que el director del concierto fuese un cargo rotatorio y elegido por ellos mismos. Desde entonces, han manejado la batuta en el Musikverein los más prestigiosos maestros de todo el mundo, desde Herbert von Karajan (1987) a Gustavo Dudamel (2017), pasando por Claudio Abbado (1988 y 1991), Nikolaus Harnoncourt (2001 y 2003) o Zubin Mehta (1990, 1995, 1998, 2007 y 2015). El encargado de dirigir esta edición será el italiano Riccardo Muti, que regresa a la Sala Dorada en Año Nuevo a los 14 años de su última velada allí. Daniel Froschauer, violinista y recién nombrado presidente de la Filarmónica de Viena, explica que "no es un regreso. Tenemos una relación muy estrecha con el maestro Muti desde 1971 y dirige la orquesta en cada temporada". Después de todo este tiempo, apunta Froschauer, "él puede devolver a la orquesta lo que ha aprendido de nuestros predecesores, tantos años atrás". A pesar de la volcánica reputación de Muti, el chairman de la Filarmónica se deshace en elogios respecto al director italiano: "Tenemos una relación muy cercana y amistosa con él. Es un permanente y gratificante intercambio en el que ambas partes dan y reciben". El repertorio escogido por Muti arranca con la marcha inicial de la opereta El barón gitano, de Johann Strauss hijo, sigue con un vals (Wiener Fresken) de su hermano Josef y, de ahí, pasa a dos polcas del primero. El padre de la dinastía queda representado por el Vals de María y un Galope de Guillermo Tell. Muti no ha querido alejarse en su repertorio del territorio austrohúngaro y, así, los dos únicos invitados al festín de la familia Strauss son Franz von Suppé (con la obertura de su Boccaccio) y Alphons Czibulka (con su baile dedicado a la princesa Estefanía de Bélgica). El grueso del programa vuelve, en la segunda mitad, a Johann Jr., con algunas obras ocultas dentro de su vasta producción: Cuentos de los bosques de Viena, Baile de máscaras, Cazador libre, el vals Rosas del sur (de El pañuelo de encaje de la reina) y Campo y ciudad. Pero, como es habitual, las dos piezas más conocidas de la velada no aparecen en el repertorio. El Concierto de Año Nuevo en Viena tiene también sus tradiciones no escritas, que quedan sobre todo patentes en los bises. Desde 1958, estos incluyen indefectiblemente dos piezas: el vals El Danubio azul, de Johann hijo, y la Marcha Radetzky, de su padre. El primero apareció por primera vez en 1945, de la mano de Krauss, y la segunda se introdujo al año siguiente, por Josef Krips. En El Danubio azul la tradición marca que durante la presentación los músicos desean al público asistente al Musikverein un feliz año, mientras que en la Radetzky el director empieza a dirigir a la orquesta antes de llegar al estrado y el público responde a los compases marcando el ritmo militar con las palmas. Las dos únicas veces en que no sucedió así fue en 1967, cuando Willi Boskovsky introdujo El Danubio azul en el programa oficial, y en 2005, cuando Lorin Maazel omitió la Radetzky en homenaje a las víctimas del maremoto sufrido en el Océano Índico días atrás. La tradición también establece algún guiño humorístico por parte de los directores. Así, Mariss Jansons blandió su teléfono móvil, Zubin Mehta se disfrazó de ferroviario austrohúngaro, Georges Pretre sacó balones de fútbol y escopetas de pega, y Daniel Barenboim se dedicó a saludar, uno por uno, a los músicos de la orquesta. A la espera de qué guiño tendrá Muti, Froschauer dice que los músicos aceptan divertidos estas bromas, aunque tampoco les dan mayor importancia. "La propia música de los Strauss ya es, de por sí, suficientemente divertida. La variedad de las composiciones de la familia es enorme". Lo que sí reconoce el presidente de la orquesta es que entre el público "hay una conciencia especial y una sensación de felicidad, dado que es muy difícil conseguir entradas para este concierto. Por supuesto, los músicos estamos seguidos mucho más de cerca a través de la retransmisión televisiva". A ello hay que sumar toda la ambientación de la Sala Dorada. "Todo es todavía más glamoroso con la bella decoración con las flores. Y hay una atmósfera única en la puesta en escena para la emisión". Froschauer se refiere a los interludios de baile, grabados en palacios austriacos e intercalados con las diferentes piezas. Por todo ello, se atreve a decir que esta actuación "transmite un ánimo muy especial, dado que el Concierto de Año Nuevo ofrece un mensaje de paz y libertad al mundo". Los músicos de la Filarmónica, añade, "tan sólo pretenden llevar felicidad y belleza a los oyentes". Para Froschauer, acontecimientos como éste son hoy más necesarios que nunca. "Necesitamos difundir el optimismo y el goce de vivir, de tal manera que podamos influir al mundo de una manera positiva, a través de ese lenguaje universal que es la música". El sello Sony registrará el concierto, que estará disponible en diferentes formatos desde cuatro días después del espectáculo. Un lanzamiento que permite a los melómanos revivir un momento que hace mucho que dejó de ser una celebración efímera. Como señala el responsable de la orquesta, para que se produzca la magia tiene que haber una gran preparación. También confianza: "La buena relación que tenemos entre el director y la orquesta se basa en ello. Y para que esto se produzca, sólo los músicos más próximos son invitados a dirigir esta velada". Riccardo Muti atesora galones para ello. Desde que en 1971 dirigiese a la Filarmónica en el Festival de Salzburgo, el maestro italiano se ha puesto al frente de la formación en cerca de 500 ocasiones. A lo largo de estos 46 años, este vínculo se ha ido jalonando de numerosos reconocimientos. Así, en 1992, Muti fue invitado a dirigir el concierto del 150º aniversario de la orquesta. Por este motivo, se le ofreció el Anillo Dorado de la Filarmónica, un honor reservado a contados directores. Además, en el 2011 fue nombrado Miembro honorario de la Filarmónica de Viena. El concierto del próximo lunes supondrá otro hito más en su dilatada carrera.

viernes, 22 de diciembre de 2017

DED MOROZ: El Santa Claus ruso

A diferencia de Occidente, el protagonista de las fiestas navideñas en Rusia no es Santa Claus, sino Ded Moroz (el Abuelo del Frío). Los niños más pequeños le suelen tener incluso un poco de miedo. Lleva un abrigo rojo ribeteado de piel y un gorro del mismo color. Su barba suele ser muy larga y llega hasta los pies. Además, empuña un largo bastón mágico que, según los cuentos populares, puede congelar a todos los que pretendan importunar la celebración del Año Nuevo. No es de extrañar que los niños se escondan detrás de sus padres cuando entra en casa. Tradicionalmente, el Abuelo del Frío aparece en plena celebración familiar de la Nochevieja (el 31 de diciembre). Suele tratarse de un pariente bien maquillado o un vecino que probablemente pedirá que se le devuelva el favor. Asimismo, no es de los que bajan a hurtadillas por las chimeneas, sobre todo porque hay pocas en las casas moscovitas. Ded Moroz llama a la puerta con su cayado e irrumpe en la fiesta para pedir a los niños canten o reciten un poema si quieren recibir un regalo. Tiene una voz muy profunda e imponente, que a veces hace temblar a los más pequeños. La idea es hacerles creer que este señor gordito y con barba es un Ded Moroz auténtico, un viejo exigente y de trato frío, pero generoso, sincero y justo. En lugar de los gnomos navideños que son ayudantes de Santa Claus, lo acompaña su nieta Snegúrochka, conocida como la Doncella de la Nieve. Es una joven guapa y muy cariñosa que suele compensar la aparente dureza de su abuelo. Snegúrochka no tiene raíces en la mitología eslava. Este personaje apareció a finales del XIX y es creación de Alexander Ostrovski, un destacado autor de teatro, nativo de la región de Kostromá, en el centro de la Rusia europea. Ostrovski fue criado por una niñera que llenó su infancia de cuentos de hadas y lo inspiró para dar vida a Snegúrochka. Ostrovski terminó La doncella de las nieves en 1873 con música de Chaikovski. Posteriormente fue adaptada como ópera en cuatro actos por el compositor Rimski-Korsakov y se estrenó en San Petersburgo en 1882. Se dice que Ded Moroz reside a unos 950 km al norte de Moscú, en Veliki Ustiug, una localidad de 30.000 habitantes del Oblast Vologda situado en la confluencia de la rios Sújona y Yug. En la Nochevieja, el anciano engancha los caballos y se apresura a repartir los regalos. Su finca es una importante atracción turística y recibe más de 200.000 visitantes al año. Como podéis imaginaros, Ded Moroz es uno de los personajes favoritos de los cuentos populares rusos y películas soviéticas. Probablemente esa mezcla de exigencia y bondad que refleja el personaje es una muestra de la peculiaridad del carácter de los rusos, para quienes la fiesta más importante para los rusos es la Nochevieja. Ello debido a que la tradición de celebrar la Navidad el 25 de diciembre, instituida por Pedro el Grande, fue abolido por los comunistas en 1917. Durante esa época oscura y oprobiosa en la historia rusa, la Navidad se convirtió en una festividad celebrada en la intimidad de los hogares debido a la amenaza que representaba el régimen, que perseguía implacablemente a quienes practicaban su fe. Con el derrocamiento de la dictadura comunista y el colapso de la Unión Soviética en 1991, la Navidad recobro su importancia en Rusia. Es así como cada año miles de creyentes moscovitas acuden a la imponente Catedral de Cristo Salvador para celebrar la Nochebuena donde las procesiones inundan las calles. Cabe destacar que la Iglesia Ortodoxa Rusa al mantenerse fiel al calendario juliano, celebra la Nochebuena el 7 de enero (con trece días de retraso con respecto al calendario gregoriano). Finalmente, con el objetivo de estar a la altura de los nuevos tiempos, Ded Moroz, quien afirma que Santa Claus es su hermano, ha lanzado una curiosa iniciativa para crear una criptomoneda propia, un suceso que se ha vuelto viral en los medios sociales. Feliz Navidad para todos.
actualidad cultural
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